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En la primera entrada que redacté hablé sobre las Lesiones del bíceps femoral en el fútbol. A continuación hablaré sobre otro de los temas preocupantes en este deporte: Recaidas y nivel futbolístico tras una lesión de Ligamento Cruzado Anterior (LCA).

En la última década se ha conseguido disminuir la tasa de lesiones ligamentosas (LLI), de lesiones de rodilla y de esguinces de tobillo en el fútbol profesional a nivel europeo, pero la tasa de lesiones del LCA no se ha reducido (Ekstrand, et al. 2013, Lundblad, et al. 2013).

Pese a los avances científicos y tecnológicos, las lesiones del LCA se mantienen en las mismas cifras que en la década del 2000 (Walden, et al. 2016).

La probabilidad de tener una lesión del LCA es de 0,4 por temporada, es decir estaríamos hablando de una lesión del LCA por cada dos temporadas.

Es importante destacar que durante un partido existe 20 veces más riesgo de una lesión del LCA que durante un entrenamiento (Ekstrand, et al. 2013).

Se ha estudiado mucho los factores de riesgo y la rehabilitación del LCA, pero hasta hace pocos años no se ha investigado en gran medida  la incidencia de recaídas a lo largo de la carrera de estos jugadores, ni el nivel futbolístico con el que vuelven a jugar tras la lesión, ni el que tienen varios años después.

No existe un consenso unánime sobre la vuelta a la competición tras LCA. Antiguamente se realizaba según el tiempo que llevaba la rehabilitación; actualmente se está apostando por una decisión multifactorial y multidisciplinar, basada en test objetivos, subjetivos, estado emocional y pruebas biomecánicas y neuromusculares (Dingenen, et al. 2017).

 

RECAÍDAS EN EL LCA

La posibilidad de recaída tras una intervención quirúrgica de LCA es de un 15%. Pero en jóvenes menores de 25 años y con un alto nivel de deporte, la posibilidad de recaída sube hasta un 23% (Dingenen, et al. 2017, Wiggins, et al. 2016).

Esto quiere decir que 1 de cada 4 jugadores menores de 25 años se volverán a romper el LCA a lo largo de su carrera, lo que nos obliga a prestarles la máxima atención posible y a concienciarles de la realización y del beneficio de programas preventivos y del trabajo neuromuscular durante toda su carrera.

El 4% de jugadores que se rompieron el LCA, se lo volvieron a romper antes del primer partido tras su rehabilitación (Walden, et al. 2016).

Mientras que el 3% se lo volvieron a romper 3 meses después de haber jugado su primer partido tras la rehabilitación (Walden, et al. 2016).

Los jugadores que han tenido una lesión del LCA tienen 35 veces más probabilidades de volver a tener una lesión del cruzado que un jugador sano (Wiggins, et al. 2016).

En otro estudio se vio que, dos años después de haber vuelto a jugar tras la primera lesión del LCA, seguían teniendo 6 veces más de probabilidades de tener otra lesión del LCA que deportistas sin lesión del LCA (Paterno, et al. 2014).

Es importante conocer que el riesgo de rotura del injerto es el máximo en los 2 primeros años después de una operación del LCA, y también existe un mayor riesgo de romperte el LCA contralateral en los años siguientes (Nagelli, et al. 2016, Zaffagnini, et al. 2013).

En el estudio de Paterno et al. (2014) se observó que dos años después de la primera lesión del LCA, el 29,5% de deportistas habían tenido una segunda lesión de un LCA. Concretamente, el 20,5% se lesionó el LCA contralateral (más las mujeres) y el 9% se lesionó el injerto del primer LCA.

En un estudio de Brophy et al. en 2012, los jugadores que se lesionaron el LCA de su pierna dominante tenían una menor probabilidad de recaída (3,5%); mientras que los que se lesionaron el LCA de su pierna no dominante tenían muchas más probabilidades de tener una recaída del LCA contralateral (16%).

En cuanto a las diferencias por sexo, las mujeres tienen 4 veces más probabilidad de volver a romperse el mismo LCA, y 6 veces más de lesionarse el LCA contralateral que los hombres tras una primera lesión del LCA (Paterno, et al. 2012, Brophy, et al. 2012).

 

NIVEL FUTBOLÍSTICO TRAS LCA

Solo el 65% de jugadores siguen jugando al máximo nivel 3 años después de romperse el LCA, mientras que más del 90% vuelven a jugar un partido de fútbol antes de 1 año después de la intervención quirúrgica del LCA (Walden, et al. 2016).

Este estudio contiene una muestra homogénea de futbolistas de élite, siendo el % inferior de retorno en 1 año en futbolistas amateurs (Ekstrand 2011, Walden, et al. 2016).

Otro estudio llevado a cabo por Ardern, et al. en 2014 concluyó también que el 65% de los jugadores volvieron a jugar al mismo nivel que antes de la lesión del LCA. Pero este autor también aclara que solo el 55% consiguen llegar a un nivel deportivo realmente competitivo.

Las mujeres tardan más de media en volver a competir después de una lesión del LCA que los hombres (Ardern, et al. 2014).

Existen diferencias en cuanto al tiempo desde la lesión hasta la intervención quirúrgica, a la rehabilitación y al retorno a la competición entre jugadores profesionales y amateurs. En profesionales se realizan rehabilitaciones exhaustivas, llevando a la máxima exigencia a la rodilla. Este concepto se denomina “knee abuse”, y hace referencia al retorno prematuro tras LCA en ámbito profesional.

¿Si un jugador profesional (Roberto Baggio o Milik) vuelve en 4 meses tras LCA, yo puedo?

Esta pregunta nos la van a realizar muchos jugadores profesionales y amateurs, y por eso es importante concienciar de los plazos a seguir, y de la batería de test que ha de superar en cada etapa para poder avanzar a la siguiente fase.

En un estudio reciente llevado a cabo por Nagelli y Hewett en 2016, se afirmaba que la rodilla no está biológicamente preparada ni recupera la normalidad estándar hasta 2 años después de la operación del LCA (Figura 1). Estos autores proponían retrasar la vuelta a la competición 2 años para disminuir al máximo posible las probabilidades de recaída.

Figura 1. Tiempo propuesto por Nagelli y Hewett para volver a competir después de una lesión del LCA.

 

¿Se puede conseguir que un jugador joven esté 2 años sin jugar, y pretender que 24 meses después vuelva a jugar y recupere el nivel deportivo que tenía previo a la lesión?

Pensamos que es muy complicado que se dé esta cuestión. Optamos por una rehabilitación progresiva, personalizada e individualizada, con test objetivos y subjetivos a superar en cada fase para avanzar a la siguiente; junto a una batería de pruebas finales que otorguen el OK a la vuelta a la competición del jugador.

Siempre va a existir un riesgo de recaída tras una lesión del LCA, pero debe ser el mínimo posible. Se debe tomar la decisión de forma consensuada entre todo el equipo multidisciplinar y el jugador, ya que no sólo debe estar recuperado físicamente, sino también mentalmente.

 

Conclusiones

  • El 90% vuelven a jugar en el plazo de 1 año, pero solo dos tercios siguen jugando al máximo nivel 3 años después.
  • Existen más probabilidades de romperse el LCA contralateral que el injerto del LCA previamente lesionado.
  • Mayor incidencia de recaída del LCA en futbolistas menores de 25 años.
  • Máxima alerta de recaída en los 2 primeros años después de la lesión del LCA.
  • Las mujeres tienen más probabilidad de recaída que los hombres.
  • Cuánto antes se realice la IQ después de la lesión del LCA, menor probabilidad de lesiones secundarias en cartílagos y meniscos habrá.
  • Independientemente del tipo de IQ, el tiempo medio de recuperación no es < 6 meses.
  • La importancia de explicar y concienciar al futbolista de las etapas y fases a completar para un retorno a la competición seguro y óptimo.
  • La importancia de implementar un programa preventivo posteriormente al retorno a la competición para disminuir al máximo las posibilidades de recaída.

Pd: No te pierdas la Infografía y documento de descarga sobre la Guia de rehabilitación del LCA por Randall Cooper. 

 

Referencias bibliográficas:

  1. Ekstrand J, Hägglund M, Kristenson K. (2013). Fewer ligament injuries but no preventive effect on muscle injuries and severe injuries: an 11-year follow-up of the UEFA Champions League injury study. Br J Sports Med 2013; 47:732-7.
  1. Lundblad M, Waldén M, Magnusson H. (2013). The UEFA injury study: 11-year data concerning 346 MCL injuries and time to return to play. Br J Sports Med 2013:47:759-62.
  1. Waldén M, Hägglund M, Magnusson H, Ekstrand J. (2016). ACL injuries in mens professional football: a 15-year prospective study on time trends and return-to-play rates reveals only 65% of players still play at the top level 3 years after ACL rupture. Br J Sports Med 2016 (50), 12:744-750.
  1. Dingenen B, Gokeler A. (2017). Optimization of the return-to-sport paradigm after anterior cruciate ligament reconstruction: A critical step back to move forward. Sports Med 2017. doi: 10.1007/s40279-017-0674-6 (Epub 11 Jan 2017).
  1. Wiggins AJ, Grandhi RK, Schneider DK, et al. (2016). Risk of secondary injury in younger athletes after anterior cruciate ligament reconstruction: a systematic review and metaanalysis. Am J Sports Med. doi:10.1177/0363546515621554 (Epub 15 Jan 2016).
  1. Paterno M, Rauh M, Schmitt L, Ford K, Hewett T. (2014). Incidence of second ACL injuries 2 years after primary ACL reconstruction and return to sport. Am J Sports Med 2014 July; 42(7): 1567–1573.
  1. Nagelli C, Hewett T. (2016). Should return to sport be delayed until 2 years after anterior cruciate ligament reconstruction? Biological and functional considerations. Sports Med. doi: 10.1007/s40279-016-0584-z (Epub 11 July 2016).
  1. Zaffagnini S, Grassi A, et al. 2014. Return to sport after anterior cruciate ligament reconstruction in professional soccer players. The Knee 21 (2014): 731–735.
  1. Brophy R, Schmizt L, Wright R, et al. 2012. Return to play and future ACL injury risk following ACL reconstruction in soccer athletes from the MOON group. Am J Sports Med. 2012 November; 40(11): 2517–2522.
  1. Paterno M, Rauh M, Schmitt L, Ford K, Hewett T. (2012). Incidence of contralateral and ipsilateral anterior cruciate ligament (ACL) injury after primary ACL reconstruction and return to sport. Clin J Sport Med. 2012 March; 22(2): 116–121.
  1. Ekstrand J. (2011). A 94% return to elite level football after ACL surgery: a proof of possibilities with optimal caretaking or a sign of knee abuse?. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2011; 19:1–2.
  1. Ardern C, Taylor N, Feller J, Webster K. (2014). Fifty-five per cent return to competitive sport following anterior cruciate ligament reconstruction surgery: an updated systematic review and metaanalysis including aspects of physical functioning and contextual factors. Br J Sports Med. 2014; 48:1543–1552.

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Graduado en Fisioterapia (UCH-CEU) y estudiante de Podología (UV). Especializado en la Fisioterapia Deportiva y en la Readaptación de lesiones.