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Es evidente que están de moda y que cada vez hay más marcas que compiten por sacar lo último en compresión. Algunos corredores profesionales las usan, al igual que tú, casi sin saber el motivo de por qué has comprado un par de ellas (sin contar la opción de que estéticamente molan y las lleva mi compañero).

Se dice que mejora nuestro rendimiento, que disminuye el daño muscular, que mejora nuestra recuperación tras una carrera, pero… ¿conocemos verdaderamente qué nos aportan y si tienen alguna funcionalidad?

De esta forma, para poder sacarnos de dudas, vamos a exponer lo que dice la ciencia al respecto siendo una forma útil de clarificar diversas cuestiones.

Rendimiento (beneficios cardiorrespiratorios)

Dos son los principales beneficios que se han expuesto para mejorar el rendimiento utilizando medias de compresión: Incremento del retorno venoso y la reducción de las oscilaciones musculares (Priego et al., 2015), siendo la última una hipótesis no demasiado clarificada y con cierta duda en cuanto a la idónea cantidad de presión aplicada por las medias (Born, Sperlich & Holmberg, 2013).

Por otra parte, existen muchos otros parámetros cardiorrespiratorios como la acumulación sanguínea de lactato, la absorción máxima y submáxima de oxígeno y la frecuencia cardíaca máxima que no han sido mejorados, demostrando no tener prácticamente efecto en el rendimiento tras utilizar medias compresivas según la última revisión sistemática (Born et al., 2013).

Estos tres parámetros junto con el ritmo medio de carrera, tampoco mostraron diferencias significativas en el estudio llevado a cabo por Vercruyssen et al., (2014) luego de que 11 corredores experimentados corrieran por montaña (trail) una distancia de 15,6 km un día en dos semanas diferentes, uno de ellos con medias de compresión no graduadas y la siguiente semana sin medias.

Priego et al. (2015),  en su reciente estudio, tampoco observaron ningún cambio significativo en todas las variables cardiorrespiratorias estudiadas, luego de tres semanas de entrenamiento con 20 corredores divididos aleatoriamente en dos grupos, unos que llevaban medias de presión graduadas (GCS) y un grupo placebo, quienes calzaron unas medias con las mismas características pero que no ejercían nada de presión sobre la pantorrilla y el tobillo (ver figura 1), siendo éste el primer estudio en realizar una intervención lo suficiente larga para poder apreciar dichos cambios.

estudio-priego-et-al-2015

Figura 1. Diferencias entre GCS y PLACEBO en V2-V1 (diferencia entre el final y el principio del test). Parámetros cardiorrespiratorios: (VE: Ventilación minuto, HR: Frecuencia Cardíaca, VO2/kg: Consumo de O2 relativo, VCO2/kg: Producción de CO2 relativo, VE/VO2: Equivalente ventilatorio para O2, VE/VCO2: Equivalente ventilatorio para VCO2, y VO2/HR: Pulso de O2. Fuente: Priego et al., (2015).

Recuperación y percepción del esfuerzo

Debido al daño muscular inducido por el ejercicio (DMIE), muchos son los deportistas que utilizan medias compresivas durante y después de carreras como estrategia de recuperación de la zona implicada, reduciendo el dolor percibido (Bieuzen et al., 2014).

De esta forma, los deportistas que utilizan medias de compresión frente a los que no, suelen obtener una menor percepción subjetiva del esfuerzo y dolor muscular (Bieuzen et al., 2014; Treseler, Bixby & Nepocatych, 2016), principalmente luego de períodos entre 12 y 24 horas post-competición (Born et al., 2013).

Hay que decir también que Vercruyssen et al., (2014) no observó diferencias en la percepción del esfuerzo tras utilizar la escala de Borg 6-12 entre los corredores estudiados. Por lo tanto, parece existir un beneficio psicológico entre sujeto que afecta positivamente en la recuperación (Treseler et al., 2016).

A esta última conclusión le suma rigor cuando valores bioquímicos analizados como la creatinkinasa (enzima clave que aparece con daño muscular) y la interleucina-6 (marcador inflamatorio), no muestran diferencias significativas en ambos grupos de corredores (Bieuzen et al., 2014; Areces et al., 2015), al igual que otras proteínas miocelulares como la mioglobina sérica analizadas antes y después de competición como una maratón (Areces et al., 2015).

Por otro lado, las investigaciones se centran en evaluar la potencia muscular y la fuerza máxima antes y después de la carrera para contemplar un posible efecto recuperador con la aplicación de las medias de compresión. De esta forma, el salto contra movimiento y la máxima contracción voluntaria disminuyeron menos sus valores tras ser analizados 1 y 24 horas luego de la carrera (Bieuzen et al., 2014). Esta afirmación parece tener un moderado respaldo debido principalmente a que podría existir una reducción del hinchazón muscular y del dolor muscular de aparición tardía (“agujetas”) por una mejora en la conducción del flujo linfático junto con el efecto hemodinámico beneficiario, aclarando subproductos metabólicos (Born et al., 2013).

Conclusiones

  • Parece ser, que las medias compresivas no representan una ayuda ergogénica a nivel cardiorrespiratorio pero si a nivel psicológico y en cuanto a la potencia y fuerza muscular.
  • No todas las medias compresivas generan la misma presión sobre neutra musculatura. Esto va a depender de la marca comercial y del material que estén fabricadas. Por lo tanto, ¿cuál es la óptima presión y qué influencia cardiovasculares podrían tener? Y escogemos ¿medias con presión constante o presión graduada?
  • Tal vez, futuras investigaciones se deban centrar en realizar estudios longitudinales más largos para poder comparar posibles mejoras respecto a la aplicación de medias compresivas a largo plazo, en lugar de estudiar los efectos tras realizar una sesión.
  • Es importante añadir, que muchas son las investigaciones que han estudiado el dolor muscular de aparición tardía con protocolos de laboratorio, alejándose de la realidad del deporte.

Referencias bibliográficas:

1. Areces, F., José Salinero, J., Abian-Vicen, J., González-Millán, C., Ruiz-Vicente, D., Lara, B., & … Del Coso, J. (2015). The Use of Compression Stockings During a Marathon Competition to Reduce Exercise-Induced Muscle Damage: Are They Really Useful?. Journal Of Orthopaedic & Sports Physical Therapy45(6), 462-470.

2. Bieuzen, F., Brisswalter, J., Easthope, C., Vercruyssen, F., Bernard, T., & Hausswirth, C. (2014). Effect of Wearing Compression Stockings on Recovery After Mild Exercise-Induced Muscle Damage. International Journal Of Sports Physiology & Performance9(2), 256-264.

3. Born, D., Sperlich, B., & Holmberg, H. (2013). Bringing Light Into the Dark: Effects of Compression Clothing on Performance and Recovery. International Journal Of Sports Physiology & Performance8(1), 4-18.

4. Priego, J. I., Lucas-Cuevas, A. G., Aparicio, I., Giménez, J. V., Cortell-Tormo, J. M., & Pérez-Soriano, P. (2015). Long-term effects of graduated compression stockings on cardiorespiratory performance. Biology Of Sport32(3), 219-223.

5. Treseler, C., Bixby, W. R., & Nepocatych, S. (2016). The effect of compression stockings on physiological and psychological responses after 5-km performance in recreationally active females. Journal Of Strength & Conditioning Research (Lippincott Williams & Wilkins)30(7), 1985-1991 https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26670987.

6. Vercruyssen, F., Easthope, C., Bernard, T., Hausswirth, C., Bieuzen, F., Gruet, M., & Brisswalter, J. (2014). The influence of wearing compression stockings on performance indicators and physiological responses following a prolonged trail running exercise. European Journal Of Sport Science14(2), 144-150.

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Ferran Cañes Llopis

CEO y Redactor DM
Graduado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (UCV). Entrenador Personal (NSCA-CPT). Certificado por TRX (STC). Cursando Máster en Entrenamiento Personal (UPM).