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La tendinopatía es una de las lesiones más frecuentes del aparato locomotor con una alta incidencia tanto en el mundo deportivo como el laboral, siendo mayor en el primero.

Concretamente, la tendinopatía del tendón rotuliano también llamada “jumper’s knee” o “rodilla del saltador” es, junto con la del tendón de Aquiles, la que presenta mayor incidencia lesional (Ackermann et al., 2012; Sánchez, 2011).

Como hemos dicho, afecta más comúnmente a los deportistas y se da sobre todo en aquellos deportes que conllevan un gesto repetitivo que provoca una sobrecarga del tendón, como el salto (fútbol, baloncesto, voleibol, salto de altura), el golpeo (fútbol), cambios de ritmo y dirección (fútbol, rugby), carrera (atletismo, footing), y el pedaleo (ciclismo) (Ackermann et al., 2012; Sánchez, 2011).

Factores intrínsecos y extrínsecos

Antes de analizar un problema en el tendón rotuliano, es indispensable hacer un análisis de toda la cadena cinética inferior, ya que cualquier problema en la cadera, tobillo o tríceps sural puede tener manifestaciones en la rodilla.

Figura 1. Tendón rotuliano en la articulación de la rodilla

Por ejemplo, los pies planos generan un aumento considerable de la fuerza reactiva sobre el antepié y sobre las estructuras bajas de los miembros inferiores que pueden asociarse a tendinopatías rotulianas. La teoría más aceptada es la del agotamiento por sobreuso, lo que conlleva un aumento de la rigidez muscular con una disminución de la extensibilidad del complejo musculotendinoso y una menor capacidad de contracción rápida que hace que aumente en gran medida la tracción sobre el tendón (Abat, et al., 2014; Ackermann, et al., 2012; Sánchez, 2011).

Sin embargo, el principal factor etiológico en este tipo de patología es la importante desaceleración en el momento del aterrizaje en el suelo tras un salto. A este factor se le deberían añadir otros, como el tipo de entrenamiento, las superficies, etc. (Worp et al., 2014). Finalmente, lo que parece evidente es que existe una clara relación entre los desajustes biomecánicos de la rótula y las tendinopatías de inserción rotuliana (Ackermann, et al., 2012; Sánchez, 2011).

La  mayoría de los autores coinciden en señalar la mala planificación de las cargas de entrenamiento como el principal factor externo que puede influir en la aparición de una tendinopatía rotuliana.

Clásicamente se ha englobado a todas las tendinopatías bajo el diagnóstico de “tendinitis”, considerando que la lesión fundamental del tendón es la inflamación. Asimismo, si la clínica en el tendón se extendía en el tiempo se la consideraba una “tendinitis crónica”.

Surgieron varias publicaciones de investigadores mostrando en estudios histológicos que en las llamadas “tendinitis crónicas”, no aparecían células inflamatorias y se comprobó que el tejido lesionado correspondía a tejido degenerado con hiperplasia y fragmentación del colágeno (Abat, et al., 2014).  No te pierdas Suplementación de Colágeno en lesiones deportivas 

Esto cambió el concepto fisiopatológico que se tenía hasta ese momento de las lesiones de los tendones y en la actualidad se ha ido abandonando el uso indiscriminado del término “tendinitis” por el de “tendinosis” o “tendinopatías” (Abat, et al., 2014).

Este mejor conocimiento de la fisiopatología ha hecho por tanto que se tengan que modificar también el enfoque terapéutico de los tratamientos que hasta ahora tenían pobres resultados.

EJERCICIO EXCÉNTRICO Y  ELECTROLISIS PERCUTÁNEA

La técnica terapéutica con evidencia de ser efectiva han sido los ejercicios excéntricos, y sobre esta evidencia había más efectividad sobre un plano declinado de 25º (Sanchez, 2011; Visnes, et al., 2007). Aunque hay varios artículos que demuestren su efectividad, todavía no se ha llegado a un protocolo definitivo.

En fisioterapia, recientemente han surgido algunas técnicas para intentar provocar una inflamación focalizada. Una de ellas es la Electrolisis Percutánea Intratisular (EPI), que se dio a conocer en el 2003 y consiste en una técnica mínimamente invasiva que implica  la introducción de una aguja de acupuntura en el tendón por la cual se transmite corriente galvánica durante un corto periodo de tiempo que estimula un proceso inflamatorio local del tejido. Esto hace posible la fagocitosis y regeneración del tejido afectado (Abat, et al., 2012). De estos modos, visto la efectividad de las dos técnicas, en el presente artículo se pretende comparar la eficacia de los ejercicios excéntricos además de su combinación con la EPI en la tendinopatía rotuliana.

En 2010 se realizó un estudio prospectivo por Valera et al. (2010) cuyo objetivo era evaluar la efectividad de la EPI en la tendinopatía rotuliana crónica. Se realizó un estudio prospectivo en 32 pacientes (59,4% hombres), con una media de edad de 35 años diagnosticados de tendinopatía rotuliana con más de 6 meses de evolución desde el inicio de los síntomas. Evaluaron  la estructura del tendón a través de ecografía y la función con la escala VISA-P. Los sujetos fueron incluidos en el Grupo 1 (VISA <50 puntos) y en el Grupo 2 (VISA >50 puntos).

El programa de fisioterapia que se aplicó como tratamiento fue la EPI de forma aislada en cada sesión además de un programa de trabajo excéntrico y estiramientos miotendinosos a domicilio. La EPI se realizó de forma semanal sobre el polo inferior de la rótula con una intensidad entre 4-6 mA en diferentes abordajes.

El programa de ejercicios excéntricos constaba de un ejercicio de sentadilla, con tres series con un máximo de 15 repeticiones de trabajo excéntrico unilateral, sobre un desnivel de 25º, dos veces al día con la máxima carga posible y en un rango óptimo funcional sin dolor.

Figura 2. a) Fase excéntrica y b) fase concéntrica en sentadilla unipodal.

El programa de estiramientos trataba de un estiramiento para el músculo cuádriceps con 3 series de 7 repeticiones 2 veces al día realizado en bipedestación, con flexión de rodilla y extensión de cadera, alcanzando el límite de estiramiento sin rebote durante 40-60 segundos.

Como resultados del estudio se obtuvo que en el Grupo 1  (VISA <50 puntos), el 80% de los pacientes alcanzaron el alta en fisioterapia a las 6 semanas desde el inicio de tratamiento con EPI, con una media de 6 sesiones de EPI. En el Grupo 2 (VISA >50), todos lograron el alta tras 4 sesiones de EPI.

La conclusión de este estudío fue que la EPI constituye un tratamiento efectivo para la tendinopatía rotuliana crónica siempre que se combine con trabajo excéntrico y estiramientos de cuádriceps.

Por otra parte, el objetivo del estudio prospectivo de Abat, et al. (2014), fue el de mostrar el efecto de la EPI combinado con un programa de ejercicios excéntricos en pacientes diagnosticados de tendinopatía rotuliana.

Como resultados, se obtuvieron una mejora promedio en el VISA-P de 35 puntos. La duración media del tratamiento fue de 4,5 semanas. El  78,8% de los pacientes regresó al mismo nivel de la actividad física que practicaba antes de la lesión.

Conclusiones

  • La EPI combinada con un programa de rehabilitación basado en ejercicio excéntrico de cuádriceps, ofrece excelentes resultados en términos de mejoría clínica y funcional del tendón rotuliano.
  • Los estudios analizados sugieren que hay evidencia suficiente como para afirmar que los ejercicios excéntricos en una tabla declinada de 25º en tendinopatía rotuliana crónica son un tratamiento de elección en la lesión, aunque no son lo suficiente como para determinar qué tipo de protocolo se debería seguir en cada caso, ya que no todos los estudios tienen la misma relevancia clínica.
  • En cuanto a la aplicación de EPI, no podemos llegar a una conclusión definitiva debido a que en ninguno de los estudios analizados se realizaba solo la aplicación de EPI ya que se combinaba con entrenamiento excéntrico de cuádriceps. Así no sabemos qué porcentaje de éxito pertenece a cada técnica. Si es verdad que en todos los estudios donde se aplicó la EPI se obtuvieron fantásticos resultados (Abat et al., 2014; Sánchez, 2011; Valera et al., 2010).
  • Podemos concluir diciendo que para el tratamiento de la tendinopatía rotuliana crónica, la EPI combinada con ejercicios excéntricos de cuádriceps es más efectiva que solo el ejercicio excéntrico.

 

Referencias bibliográficas:

1. Abat F, Gelber P, Polidori F, Monllau J, Sanchez-Ibañez J. Clinical results after ultrasound-guided intratissue percutaneous electrolysis (EPI®) and eccentric exercise in the treatment of patellar tendinopathy. Knee Surgery, Sports Traumatology, Arthroscopy 2014:1-7.

2. Abat F, Valles S, Gelber P, Polidori F, Stitik T, García-Herreros S, et al. Molecular repair mechanisms using the Intratissue Percutaneous Electrolysis technique in patellar tendonitis. Revista Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología (English Edition) 2014;58(4):201-205.

3. Abat F, Diesel W, Gelber P, Polidori F, Monllau J, Sanchez-Ibañez J. Effectiveness of the Intratissue Percutaneous Electrolysis (EPI®) technique and isoinertial eccentric exercise in the treatment of patellar tendinopathy at two years follow-up. Muscles, ligaments and tendons journal 2014;4(2):188.

4. Ackermann PW, Renström P. Tendinopathy in sport. Sports Health: A Multidisciplinary Approach 2012;4(3):193-201.

5. Barcelona FC. Guia de la pràctica clínica de les tendinopaties: diagnòstic, tractament i prevenció. Apunts.Medicina de l’Esport.

6. Jonsson P, Alfredson H. Superior results with eccentric compared to concentric quadriceps training in patients with jumper’s knee: a prospective randomised study. Br J Sports Med 2005 Nov;39(11):847-850.

7. Parkinson J, Samiric T, Ilic MZ, Cook J, Feller JA, Handley CJ. Change in proteoglycan metabolism is a characteristic of human patellar tendinopathy. Arthritis & Rheumatism 2010;62(10):3028-3035.

8. Purdam CR, Jonsson P, Alfredson H, Lorentzon R, Cook JL, Khan KM. A pilot study of the eccentric decline squat in the management of painful chronic patellar tendinopathy. Br J Sports Med 2004 Aug;38(4):395-397.

9. Sánchez Sánchez JL. Estudio comparativo de un tratamiento fisioterápico convencional con uno que incluye la técnica de electrolisis percutánea intratisular en pacientes con tendinopatía crónica del tendón rotuliano. 2011.

10. Valera-Garrido F, Minaya-Muñoz F, Sánchez-Ibáñez J. Efectividad de la electrólisis percutánea intratisular (EPI®) en las tendinopatías crónicas del tendón rotuliano. Trauma Fund MAPFRE 2010;21:227-236.

11. Van der Worp H, de Poel HJ, Diercks RL, van den Akker-Scheek I, Zwerver J. Jumper’s knee or lander’s knee? A systematic review of the relation between jump biomechanics and patellar tendinopathy. Int J Sports Med 2014 Jul;35(8):714-722.

12. Visnes H, Bahr R. The evolution of eccentric training as treatment for patellar tendinopathy (jumper’s knee): a critical review of exercise programmes. Br J Sports Med 2007 Apr;41(4):217-223.

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Graduado en Fisioterapia por la Universidad CEU Cardenal Herrera. Máster en Terapia Manual Ortopédica (OMT) de la Universidad de Zaragoza. Especializado en fisioterapia deportiva y fisioterapia invasiva ecoguiada.

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