Si te gusta, compárteloTweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedInPin on Pinterest

Durante los últimos años se ha popularizado la práctica de ejercicios al aire libre y entre ellos, el participar en carreras de larga distancia como la maratón, eventos populares con alta participación de atletas tanto profesionales como aficionados de todos los niveles competitivos, siendo el entrenamiento y la preparación física para una maratón, prácticas muy comunes y cotidianas en la población general de los corredores populares.

Alrededor de esta práctica tan extendida mundialmente, existe todo un mercado destinado a mejorar tanto el rendimiento de los corredores, como su recuperación muscular, ya que el esfuerzo físico al que se ven sometidos los atletas durante la preparación para estas competiciones, puede afectar su salud y su rendimiento debido a una condición de gran desgaste metabólico, produciendo en ocasiones lesiones del aparato locomotor, infecciones del tracto respiratorio, síndrome de sobreentrenamiento, entre otras dolencias. Pero existe un fenómeno poco conocido por la población general, y con gran importancia médica por su riesgo de enfermedad y en ocasiones riesgo de muerte, la rabdomiolisis inducida por el ejercicio.

La rabdomiolisis es un fenómeno relativamente frecuente en la práctica deportiva y en especial de carreras de resistencia como la maratón, que consiste en el daño que se produce en las fibras musculares cuando se somete el músculo a un esfuerzo tan intenso y prolongado cuando la célula muscular no es capaz de cubrir sus necesidades energéticas. Esto trae como consecuencia que la célula se rompa y las proteínas del músculo lesionado se viertan a la sangre y se acumulen en esta, hecho que se pueden determinar en una analítica mediante la concentración de proteínas musculares como la CK (creatin fosfo quinasa) y la Mb (mioglobina).

Una mayor concentración plasmática de estas proteínas se traduce en un mayor daño de las fibras musculares.

Los niveles de CK por ejemplo, tienen una media en maratón cercana a las 445 U/L (valores normales hasta 195 U/L), elevación que es de esperarse tras someter el músculo a tal esfuerzo, (aunque hasta el momento no existe consenso acerca de cuáles son los niveles de CK y mioglobina aceptables en el contexto de una carrera de maratón). Sin embargo, la rabdomiólisis tiene una complicación más temida que la elevación de CK en sangre, y se trata de la insuficiencia renal aguda. Si bien la CK no participa en este fenómeno, la concentración de mioglobina aumentada en la sangre posterior al esfuerzo, pasa del torrente sanguíneo al riñón, y por su alto peso molecular – 17.00 daltons- , se acumula en los túbulos renales produciendo daño e insuficiencia renal.

Cierto grado de rabdomiolisis se evidencia a través de una muestra de orina oscura o rojiza, que tras un sistemático de orina se puede determinar una alta concentración de mioglobina en la orina (mioglobinuria). Tomando en cuenta la importancia de este fenómeno, y que pudiera en casos extremos poner en peligro la vida del paciente, se ha tratado profundizar en esta línea de investigación y determinar qué factores están relacionados con el hecho de que un corredor presente mayor o menor daño muscular durante una maratón, sin embargo no existe consenso en relación a cuales son los factores específicos que determinan esta elevación, ya que factores como la edad, el sexo, el nivel de entrenamiento, los años de experiencia en carreras, el porcentaje de masa muscular, mejor marca en carrera y maratones completados, no han mostrado ninguna relación significativa con este fenómeno de daño del músculo esquelético.

Sin embargo, siguiendo una nueva línea de investigación de la Universidad Camilo José Cela, acerca de genética y su influencia en el daño muscular en maratón, se ha diseñado un estudio experimental ecológico, en donde participaron 71 corredores de maratón experimentados. Se les tomó muestras de sangre antes y después de la carrera para determinar la influencia de 7 diferentes genes, que en investigaciones previas se han relacionado con el daño muscular inducido por el ejercicio, y además se le midió otras variables como potencia de salto vertical y la percepción de dolor y de esfuerzo antes y después de la carrera.

Los 7 genes estudiados en conjunto aportaban una puntuación total, en donde 0 era un nivel suboptimo, 1 un nivel estándar y 2 un nivel óptimo de estar más protegidos contra el daño muscular. Los resultados fueron concluyentes, Los corredores con una mayor puntuación en esta escala y un perfil genético “más favorable”, tuvieron menor nivel de CK y Mb en sangre en comparación con los sujetos con peor puntuación, los cuales demostraron cifras de CK y Mb mayores. Esto demuestra que los corredores con menor puntuación tuvieron un mayor daño muscular producido por el esfuerzo en la maratón y un mayor riesgo de sufrir rabdomiolisis y daño renal.

La conclusión de la investigación fue que efectivamente la genética juega un papel importante en la “protección” que puede tener los músculos de un maratoniano ante una competición.

Figura 1.  Frecuencia de distribución en una puntuación del genotipo (0-14 puntos) para sujetos con alta y baja respuesta a CK durante una competición de maratón, donde se observa una mayor puntuación en sujetos con menores niveles de CK o daño muscular Figura 2. Puntuaciones de genotipo en sujetos con alta y baja respuesta a CK durante una competición de maratón, donde se observa que una menor puntuación en el perfil genético, se relaciona a una mayor elevación de CK tras la competición.

Esta investigación es la primera en el mundo en realizar un estudio de este tipo en una competición real de maratón, y en agrupar 7 genes diferentes formando así una agrupación o perfil genético individual, que podría ayudar a predecir qué corredores son más resistentes a este daño y cuales son más susceptibles al mismo.

En este sentido la línea de investigación apunta a que en futuros estudios se profundice en este campo de manera que,  practicando a los atletas un estudio de su perfil genético, se pueda determinar su nivel de riesgo de sufrir daño muscular en una maratón y de esta manera poder plantear estrategias para prevenirlo y/o reducirlo, tales como realizar cierto tipo de entrenamiento específico, aplicar estrategias nutricionales determinadas y en definitiva preparar mejor la condición física y fisiológica del corredor para afrontar mejor tanto sus entrenamientos como sus competiciones, previniendo la rabdomiolisis y mejorando su salud y  su rendimiento en una maratón.

Referencias bibliográficas: 

1. Del Coso, J., Valero, M., Salinero, J. J., Lara, B., Gallo-Salazar, C., & Areces, F. (2017). Optimum polygenic profile to resist exertional rhabdomyolysis during a marathon. PloS one, 12(3), e0172965.

2. Santos Jr, J. (1999). Exertional rhabdomyolysis. Potentially life-threatening consequence of intense exercise. JAAPA: official journal of the American Academy of Physician Assistants, 12(7), 46-9.

3. Del Coso, J., Fernández, D., Abián-Vicen, J., Salinero, J. J., González-Millán, C., Areces, F., … & Pérez-González, B. (2013). Running pace decrease during a marathon is positively related to blood markers of muscle damage. PloS one, 8(2), e57602.

4. Del Coso, J., Valero, M., Salinero, J. J., Lara, B., Díaz, G., Gallo-Salazar, C., … & Cacabelos, R. (2017). ACTN3 genotype influences exercise-induced muscle damage during a marathon competition. European journal of applied physiology, 117(3), 409-416.

5. Clarkson, P. M. (2007). Exertional rhabdomyolysis and acute renal failure in marathon runners. Sports medicine, 37(4-5), 361-363.

6. Del Coso, J., Valero, M., Lara, B., Salinero, J. J., Gallo-Salazar, C., & Areces, F. (2016). Myosin Light Chain Kinase (MLCK) Gene Influences Exercise Induced Muscle Damage during a Competitive Marathon. PloS one, 11(8), e0160053.

7. Clarkson, P. M., & Hubal, M. J. (2002). Exercise-induced muscle damage in humans. American journal of physical medicine & rehabilitation, 81(11), S52-S69.

Posts que te podrían interesar...

Si te gusta, compárteloTweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedInPin on Pinterest
 
The following two tabs change content below.
Licenciada en Medicina y Cirugía (ULA). Máster en Nutrición Deportiva y Entrenamiento (UE), Diploma en Nutrición Deportiva (UCM), Isak Nivel I (Antropometrista). Doctorando en Ciencias de la Salud, línea de investigación de genética y daño muscular en corredores de maratón. CEO HealthPlans.

Latest posts by Marjorie Valero Urbaneja (see all)